Puedo ponerme delante del espejo y repetir durante horas que soy fuerte. Pero en cierta manera estaría mintiendo.Ni soy tan fuerte ni puedo decir que nada me afecta.
Pensaba que podría serlo mucho más, que podría exprimir cada recuerdo que me atormenta y convertirlo en fortaleza, pero no ha sido así.
Y ahora que te has ido, ahora que un millón de millas separan nuestros caminos e intereses, te echo de menos.
Y tristemente, sé que por muy lejos que pueda irme nunca podré olvidarte, por muchas personas que pueda conocer, ninguna llevará tu nombre ni tu sonrisa. Y es así como todas mis fortalezas se vuelven debilidades.

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